jueves, 31 de enero de 2013

Tal día como hoy de hace un año...


Un poco de historia…

Desde hacía mucho tiempo en mi cabeza y sobre todo en mi corazón rondaba la idea de hacer una escuela de padres “diferente”, un espacio para la reflexión sobre la educación y crianza de los hijos, un espacio para los papás y mamás interesados en crear un mundo más afectivo y respetuoso, donde poder retomar los valores y las relaciones familiares, el diálogo con nuestros hijos, escucharlos, poder entenderlos, aprender con ellos y acompañarlos en sus etapas de crecimiento;  definir límites y ofrecer pautas y normas para convivir en armonía; observar las fortalezas de cada familia y potenciarlas, y tomar conciencia de las debilidades y poder trabajarlas y liberarnos de las creencias que nos aprisionan y nos limitan.

Me planteaba que cada familia es única, diferente de cualquier otra del mundo con “personalidad propia” y recursos para educar, eso sí… recursos propios, por eso no servía una escuela de padres convencional y de receta. Esa era la esencia y el alma del proyecto, ahora faltaba darle vida.